| Expedición Perú 2010 - Huayhuash - Alpamayo (5.947m) del 01/07/10 al 25/07/10 | por GMCSIC |
En el mes de julio de 2010, un grupo de personas, todas integrantes de nuestro club, afrontamos el reto de hacer una expedición a la Cordillera Andina. La expedición se dividió en dos tras un periodo común de aclimatación en la cordillera del Huayhuash, de forma que se realizaron ascensiones a cumbres en distintos valles de la Cordillera Blanca.
El grupo completo estaba formado por Cristina Rebolleda, Cristina Ávila, Santiago González, Andrés Jiménez, Daniel Ávila y Antonio Serrano.
Los retos que nos planteamos quedaban de la siguiente forma
Tras el largo viaje de 11 horas de avión, 8 de autobús y los largos trayectos en furgoneta para enlazar unos y otros, llegamos a Huaraz, principal localidad del departamento del Ancash y punto de partida para nuestros recorridos.
Antes de afrontar estas cimas necesitabamos llevar a cabo una correcta aclimatación, y para ello elaboramos un recorrido exigente en la zona del Huayhuash que saliendose del recorrido habitual en varios de los trayectos, nos permitía ascender por pasos de entre 4700 y 5100, además de incluir la cumbre del Suerococha de 5350m.
Este recorrido por la cordillera del Huayhuash es altamente recomendable para cualquier persona que desee hacer una aclimatación correcta a la hora de afrontar cumbres más altas de la zona, y saliendonos del aspecto puramente deportivo hay que decir que los parajes que ofrece son de una belleza realmente espectacular al tiempo que geologicamente muy interesantes.
Antes incluso de iniciar nuestro recorrido por el Huayhuash decidimos hacer una visita al sector de LLanganuco, al norte de los Nevados de Huascarán y sur de los Huandoys, y subir por la pista en furgoneta al Paso del Portachuelo para desde allí descender andando hasta cerca de las lagunas. Esto nos permitía sin hacer esfuerzo colocarnos ya a 4700m y empezar a acostumbrar nuestro cuerpo a la altura de una forma suave.
Treking de aclimatación en la cordillera del Huayhuash
Tras 8 horas de viaje culminamos el trayecto que nos lleva desde Huaraz a Gaspapampa despues de la parada en Chiquián para comer y reparar un pinchazo en la furgoneta. El camino es francamente malo, y sobretodo en su última parte tememos varias veces por la integridad de la furgoneta que roza continuamente con los bajos en las piedras del camino.
Iniciamos pues desde Cuartelhuain, en las inmediaciones de Matacancha, el treking que nos lleva por el paso de Cacanampunta (4685 m) a la laguna de Mitucocha. Podemos contemplar ya los primeros picos nevados y valles glaciares con sus morrenas en las que en muchas ocasiones es donde acampamos. De ahí seguimos bordeando el macizo hacia la laguna de Carhuacocha haciendo el paso Carhuac donde encontramos una veta caliza llena de fósiles de amonites. Es desde esta laguna desde donde obtenemos una de las vistas más impresionantes de todo el macizo con varias de las cumbres más emblemáticas de la zona como son Siulá, Yerupajás, y Jirisancas grandes y chicos.
Continuamos hacia una llanura que da nombre al macizo y de la que parte la quebrada del mismo nombre, Huayhuash. De allí por el paso del Portachuelo a la laguna de Viconga, represada y aprovechada para la obtención de energía electrica. En las proximidades de esta se encuentra la zona de Atuscancha donde aparecen aguas termales que aprovechadas y recogidas en una piscina nos permiten un baño caliente a mitad del recorrido.
Nos adentramos en el corazón de la cordillera por el paso Cuyoc que nos conduce a las zonas más recónditas de nuestro recorrido. Esto nos obliga a hacer los pasos de más altura superando ya los 5000m y aumentando nuestra exigencia física de cara a la aclimatación. Pasamos por el lateral de la laguna de Sarapococha con el Siulá al fondo y recordamos la experiencia vivida por Joe Simpson y recogida en la película "Tocando el Vacio".
Tras un largo recorrido por un valle raramente transitado y en el que un grupo de jovenes que pastorean intentan sacarnos algo de dinero llegamos a la localidad de Huayllapa. Esta población no tiene acceso por carretera y es bastante pequeña y con unos medios muy básicos y rudimentarios, pero tras los días que hemos pasado sin contacto alguno con zona urbana la impresión es de llegar a un lugar civilizado. Por fin una cerveza y la posibilidad de llamar por teléfono. Gracias a este último conseguimos despejar una incognita con la que llevabamos desde hacía más de una semana. España había conseguido vencer a Paraguay y no sólo eso, al día siguiente jugaba la final con Holanda, después de eliminar a Alemania.
Con la ilusión de poder escuchar la final partimos hacia el campo base del Diablo Mudo, y al llegar al paso Tapush a 4800m conseguimos sintonizar el la radio que el arriero nos cedio amablemente una emisora que retransmite el partido. Perdemos la frecuencia al bajar por lo que cobijados tras unas piedras para evitar el aire frío nos paramos y escuchamos en castellano con acento peruano como España gana la final del mundial. Todo un acontecimiento que no podíamos perdernos por muy lejos que estuviesemos. Aprovechamos el paso por esta zona también para comprar un cordero con el que más tarde haremos una pachamanca, comida típica de Perú.
Madrugamos al día siguiente para la ascensión al Diablo Mudo y tras 6 horas alcanzamos los 5350m de su cumbre, el punto más alto del recorrido del treking. Las vistas ahora desde el lado este son espectaculares.
El descenso por la quebrada de Huachish nos conduce a la laguna de Jahuaicocha donde al día siguiente hacemos un pequeño recorrido hasta el fondo del valle para ver el circo glaciar y aprovechamos para hacer la pachamanca, cordero asado a la piedra bajo tierra con patatas y habas.
El último día, un recorrido llano inicialmente y de fuerte bajada desde la mitad hasta el final, nos conduce hasta Llamac, donde nos espera la furgoneta para llevarnos de vuelta a Huaraz.
Ascensión al Alpamayo - Shuyturahu / 5947m - Directa Francesa (D+)
Salimos de Huaraz hacia Caraz y allí cogemos una pista que tras 22 km de intensa subida nos deja en Cashapampa lugar de partida para nuestra expedición. Esta pequeña población da acceso a través de la Quebrada De Santa Cruz al valle que, pasando por Llamacorral donde hacemos noche, y las lagunas de Ichicocha y Jatuncocha, nos conduce al Campo Base de nuestro objetivo. El Campo Base se encuentra en un circo glaciar en el que hay bosques de quenual, arbol que crece aquí a alturas proximas a los 5000 m. Desde este campo, ascendemos en sentido NO por la morrena y dejando atras el Campo Morrena, el cual nos saltamos puesto que venimos bastante bien aclimatados, nos introducimos en la zona de glaciar para acceder al collado que nos da paso al glaciar que se encuentra a los pies del Alpamayo. En las proximidades de este collado el recorrido se vuelve más vertical y necesitamos utilizar los dos piolets para remontar hasta los 5500m que tiene. Esto con la mochila hasta los topes, los casi 1200 m de desnivel que llevamos y la intensa nevada que empieza a caer endurece notablemente el final del recorrido. El Campo,1 que este año debido al movimiento del glaciar y las grietas que han aparecido se encuentra más abajo que el año pasado, ahora está más próximo a la rimaya, y se adivinan entre la nevada una gran cantidad de tiendas. Montamos en medio de la nevada las nuestras y comemos algo. Cenamos pronto para acostarnos lo antes posible y sacar las máximas horas de descanso.
A las 00.30 aprox. nos levantamos para desayunar algo, y después de prepararnos con todo el material partimos en dirección a la rimaya, primer y probablemente más complicado paso de toda la escalada. Al llegar a ella nos encontramos con dos cordadas, una de mejicanos y otra de alemanes bastante enciscados en el paso. Después de esperar durante casi una hora vemos que es absurdo continuar. Hemos perdido mucho tiempo y el continuar supone seguir detras de estas cordadas que junto con las que por encima se encuentran hacen la escalada bastante peligrosa además de que tendríamos que soportar la caida de gran cantidad de hielo desprendido en la escalada de todas las cordadas que van por encima. Supendemos así la ascensión y nos volvemos al Campo1. Pasamos el día decansando y como tenemos un día reservado para este u otro tipo de contigencias nos preparamos para el día siguiente. Cenamos de nuevo muy pronto y nos levantamos antes aún, a las 23:30 del mismo día.
Partimos a eso de las 00:15 del día 20 camino a la cumbre y ahora somos los primeros en entrar en la vía. Llegamos a la rimaya y la pasamos no sin cierta dificultad, a la que hay que añadir el lio de cuerdas que un guía norteamericano nos provoca al pasar por encima, cruzarse etc. con las nuestras. Seguimos haciendo largos a un ritmo bastante bueno, pero el guía norteamericano que debe ser que no quiere ir por detras no hace más que liar sus cuerdas con las nuestras y tenemos más de una palabra con él. El frío es bastante intenso. En las tiendas, con dos personas dentro habíamos llegado a medir esa noche 10º bajo cero con lo que cerca de la cumbre tendríamos aprox. cerca de los 18-20º por debajo de cero. La escalada es exigente por lo que no lo notamos mucho pero en las reuniones se nos mete hasta los huesos.
Dos largos antes de la cumbre empiezan a verse con la claridad antes del amanecer los picos circundantes, y el espectáculo es realmente increible, probablemente uno de los más bonitos que hayamos podido ver en la montaña. Finalmente amanece y aunque no nos da el sol empezamos a notar que el cuerpo se calienta algo. A las 7 de la mañana del día 20 alcanzamos la cumbre en con día totalmente despejado. Ante nuestros ojos los picos circundantes, Quitaraju, Artesonraju, Taulliraju, Chacraraju, Santa Cruz, Huandoys y un largo etcetera. 360º de las más bellas montañas de Perú.
Una hora casi en la cumbre admirando el paisaje y para abajo. Ocho rápeles de 60m nos depositan tras dos horas en la parte inferior de la rimaya, y 15 minutos más tarde llegamos al Campo1. Hemos culminado con exito la parte de escalada.
El atardecer de este dia nos permite disfrutar de una de las maravillas de la naturaleza en el campo1. Los atardeceres a esta altura y con el Alpamayo de fondo son realmente espectaculares.
Durante la madrugada oimos unas voces en la pared a las que con la cantidad de extranjeros que hay no damos importancia por no entender. Sin embargo a las 6.10 oimos ya voces en el campo. Algo ha ocurrido. Nos levantamos rápido y nos aproximamos a gente que está bajandose de la pared. Ha ocurrido un accidente. Un argentino que escalaba en solitario y sin medidas de seguridad ha caido desde casi el final de la vía golpeando en su caida a una cordada de austríacos. Uno de ellos se encuentra malherido con posiblemete alguna vertebra fracturada, otro un golpe fuerte en un brazo y el tercero en un costado donde ha sido golpeado con los crampones por el argentino en su caida. Tras evaluar la situación entre los que allí nos encontramos y ante la imposibilidad de contar con un rescate en helicoptero nos ponemos manos a la obra y con los medios existentes se inmoviliza al herido más grave por el peligro que entraña el desplazarle y los otros dos conseguimos que puedan ser más o menos autónomos llevandoles las mochilas y ayudandoles en los rápeles.
El descenso del campo1 al campo base, que en conodiciones normales llevaría de tres a cuatro horas, se convierte en un descenso de cerca de 11 para nosotros. Colaboramos en todo el descenso por el glaciar hasta la morrena, a base de tirolinas, rápeles, a hombros y deslizando, nos movemos con dificultad pero intentando que el herido se mueva lo menos posible. Extenuados ya dejamos a la gente que desde el campo base ha subido que hagan el trayecto restante. Nosotros cargamos por la morrena además de con lo nuestro, con material y mochilas de la gente que sigue bajando ahora ya en una camilla improvisada al austríaco.
Dos franceses, un guía norteamericano, dos guías ecuatorianos, nosotros tres, Nehmio Ezequiel y Michel, junto con otro guía peruano y algún porteador que allí se encontraba, la Casa de Guías de Huaraz, que rápidamente acudío a ayudar, la gente que desde el campo base o el valle también subió hasta el campo morrena; nadie dudó en colaborar a la hora de socorrer a los componentes de la cordada autríaca. Estabilizar a los heridos, evaluar la gravedad de estos y la situación respecto a la posibilidad de recibir ayuda, organizar la evacuación con los medios disponibles y aportar el material de que cada cual disponía. Sabemos que cualquiera hubiese hecho lo mismo por cualquiera de los demás y eso es lo importante, saber que puedes contar con la gente que hay allí arriba porque a la hora de la verdad todos somos uno mismo independientemente de donde seamos.
Ascensión a Ishinca, Urus y Tocllaraju
16 de julio de 2010: HUARAZ-PASHPA-CAMPO BASE ISHINCA
Nos trasladamos en furgoneta al poblado de Pashpa, desde aquí iniciamos la ascensión por el valle del Ishinca atravesando un bosque de quenoales, como un bosque de cuento. En 2 horas estábamos accediendo al parque natural de Huascarán donde nos registramos. Tras otras 2 horas llegamos al campo base del Ishinca (4345 m), una gran explanada desde la que contemplábamos las espléndidas cimas del Tocllaraju y del Urus.
Al llegar establecimos nuestro campamento formado por dos tiendas de campaña y la carpa comedor-cocina.
17 de julio de 2010: CAMPO BASE ISHINCA-URUS(5495 m)-CAMPO BASE ISHINCA
Iniciamos el ascenso aproximadamente a las 2:30 horas. La subida comienza con una dura morrena de piedra suelta. La temperatura era bastante baja. Andrés sufrió una pequeña bajada de tensión que superó sin problema.
A las 6:00 horas comenzó a amanecer, estábamos entrando en el glaciar, donde nos encordamos y nos pusimos los crampones.
La parte final del ascenso era una trepada en roca. A la cumbre llegamos a las 8:15 horas, desde allí la visión era de 360º de cimas, con un espléndido sol divisamos el Ishinca y el Tocllaraju cuyas cimas íbamos a atacar los siguientes días.
El descenso fue mucho más breve, llegamos a las 11:30 horas al campo base, donde nos esperaba un rico almuerzo.
18 de julio de 2010: CAMPO BASE ISHINCA-ISHINCA(5530 m)-CAMPO BASE ISHINCA
Salimos a las 2:30 horas. Comenzamos la subida por la morrena, más suave que la del día anterior aunque más larga. Dejando un pequeño lago a la derecha subimos por la cara norte del Ishinca. Tras ponernos el arnés y crampones y encordarnos, comenzamos a subir el glaciar, una larga subida en zig-zag, saltando grietas y atravesando puentes de hielo nos condujo a la cumbre. Fuímos los primeros en hacer cima ese día, un día muy soleado que nos permitió divisar el magnífico Rantapalca (6162 m), a donde varias cordadas ascendían por la cara sur del Ishinca. Por esta cara sur bajamos, llegando al campo base a las 11:30 horas.
19 de julio de 2010: DÍA DE DESCANSO
Nos tomamos este día de descanso para reponer fuerzas y acometer el Tocllaraju con más garantías de éxito. Hicimos bien pues este fue un día en que el buen tiempo nos abandonó y el granizo nos acompañó toda la tarde.
20 de julio de 2010: CAMPO ISHINCA- CAMPO MORRENA(5000 m, aproximadamente)
A las 10:00 horas, desayunamos sin prisa bajo el sol. A las 11:00 horas comenzamos la subida por la morrena, como íbamos con bastante peso nos resultó muy dura. Tras 3 horas y media llegamos al Campo Morrena y cenamos a la 15:30 horas.
Bajó considerablemente la temperatura y comenzó a nevar cubriendo nuestra tienda. A las 21:00 horas lo había dejado ya y el Tocllaraju nos ofrecía una bella estampa con su perfil recortado sobre el cielo y rodeado de estrellas.
21 de julio de 2010: CAMPO MORRENA-TOCLLARAJU(6030m)-CAMPO BASE ISHINCA
Comenzamos la ascensión a las 3:00 horas, ya encordados y con los crampones puestos pues las tiendas estaban al pie del glaciar.
La subida fue muy dura, a la altura teníamos que añadir la baja temperatura que soportamos. Cristina estuvo a punto de abandonar varias veces, pero se sobrepuso y continuó. En la ascensión superamos numerosas grietas y dos paredes, una de ellas de unos 15 m de hielo que comenzaba a 90º y luego aflojaba un poco y otra de unos 70 m de nieve dura a 60º, donde tuvimos que utilizar los dobles piolets, tornillos de hielo y estacas.
En la cumbre disfrutamos nuestro momento de gloria contemplando las cimas que nos rodeaban. El descenso en el que tuvimos que realizar dos rápeles fue más rápido. A pesar de ello superaramos un par de grietas muy expuestas, de 1m de anchas, y en un rápel sobre hielo abandonamos una estaca.
Tras un breve descanso en el Campo Morrena, tras 9 horas de caminata, descendimos al campo base Ishinca en 1 hora y media (total 10 horas y media).
22 de julio de 2010: CAMPO BASE ISHINCA-POBLADO PASHPA-HUARAZ
Recogimos el campo base y llegamos en 3 horas al poblado Pashpa donde nos esperaba la furgoneta que nos devolvió a Huaraz.

Queremos dar las gracias a Nehemio, nuestro guía, a Ezequiel, nuestro fabuloso cocinero y a Michel, ayudande de cocina y porteador. Su profesionalidad pero sobre todo su excepcional calidad humana han hecho de nuestro viaje algo más que una visita a un país o una experiencia montañera. La amistad entablada con ellos en el transcurso de estos días nos ha llevado a conocer más de cerca la forma de entender la vida de una parte del pueblo peruano, su cultura y sus costumbres.
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